Reseña de La sed de Marina Yuszczuk

Marina Yuszczuk nació en Buenos Aires en 1978. Es licenciada en Letras por la Universidad Nacional del Sur y doctora por la Universidad Nacional de La Plata. Publicó, entre otros, Guía práctica de las mariposas (2004), Lo que la gente hace (2012) y Madre soltera (2014).


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¿De qué trata La Sed?

La sed es una novela de vampiros ambientada en Buenos Aires, y la ciudad es casi un personaje más. La vampira, cuyo nombre nunca se dice, llega escapando de un pasado terrible en Europa. Vendida por su propia madre, ha sobrevivido a una turba iracunda, al asesinato de su señor, y ha vivido como una mujer de fortuna y como un animal salvaje. Cansada de huir, arriba a una Buenos Aires aún nueva. Allí va dejando una hilera de cuerpos y atraviesa momentos históricos como la Peste Amarilla y la Guerra de la Triple Alianza. Por otro lado, Yuszczuk también nos cuenta la historia de la solitaria Alma, una mujer contemporánea que vive atormentada por la enfermedad que consume a su madre.

¿A qué género pertenece?

A pesar de tener una par de escenas más o menos escabrosas, La Sed no es una novela de terror, sino que se vuelca más hacia lo dramático (la agonía de la madre de Alma) y lo erótico (la vampira y sus desdichados amantes). A través de sus personajes, Marina Yuszczuk contrapone esos dos relatos: la pulsión de vida y la pulsión de muerte, el sexo y la violencia, el amor y la pérdida. La vampira seduce y es seducida, pero en última instancia su presencia es sinónimo de locura y oscuridad para el receptor de sus afectos. No hay diferencia entre hombres y mujeres, todos le atraen porque al fin y al cabo lo que más anhela es un cuerpo tibio y lleno de vida. Sin embargo, las relaciones más destacables de la novela son las que establece con la trágicamente famosa Rufina Cambacéres y con la otra protagonista, Alma, a la cual está unida por una extraña herencia familiar.

¿Cómo está narrada La Sed?

En su novela, Yuszczuk propone una narración que alterna entre la voz de la vampira anónima y la de Alma, por lo cual va y viene entre el pasado y el presente. Por un lado se encuentra la fascinante historia de la Buenos Aires de antaño y sus personajes: un cura de buena familia, una humilde lavandera, los ricos que huyen de la enfermedad, y un sepulturero del Cementerio de la Recoleta. Por el otro hay un fluir de consciencia de Alma, que hace el duelo de una madre aún viva y reflexiona sobre su propia maternidad, su separación y la muerte.

Antecedentes

Sería imposible, al hablar de lo monstruoso y lo sensual, no hablar del relato fundacional del vampiro romántico: El Vampiro, el cuento de 1819 de John Polidori. También se destaca la controversial Carmilla (1872), la vampiresa lesbiana que seduce muchachas inocentes, y el clásico Drácula (1897). Estas tres obras afirmaron las bases de los vampiros que hoy entendemos como tradicionales: eternamente jóvenes, europeos, misteriosos, bellos, seductores y voraces. La protagonista de Yuszczuk responde a estos estereotipos, y la autora señala que volvió a leer los dos últimos libros cuando escribió La Sed, mientras que la experiencia de la enfermedad materna es personal y se basa en el padecimiento de su propia madre, ya fallecida.

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