Muchas veces escuchamos hablar del bloqueo del escritor, quizás el temor más grande de los autores. Pero existe un hombre que padece el “problema” contrario: Stephen King. A fines de los años setenta, cuando su nombre comenzaba a consolidarse como referente del terror contemporáneo, escribió más novelas de las que el mercado le permitía publicar bajo una sola firma.
El otro Stephen King: Richard Bachman, el experimento de un autor que no podía parar de escribir















