Existe una idea bastante popular que dice que los escritores suelen escribir sobre lo que conocen. Probablemente no sea una elección deliberada, sino temas que vuelven a ellos una y otra vez, como si cada libro tuviera la misión de responder a la misma pregunta. Paul Auster no es la excepción y su obra es la prueba. El palacio de la luna es otro intento de encontrar una explicación a la ausencia de la figura paterna, ese vacío tan conocido para algunos y que el autor intenta llenar a través de sus personajes y de la búsqueda de su lugar en el mundo desde un punto de partida incierto.
El palacio de la luna, una novela sobre la herencia de las ausencias

