Peregrinando de Lilián Costamagna

En está reseña de Peregrinando haremos un recorrido por este libro en particular un repaso de la obra de su autora, la inigualable Lilián Costamagna.

Una frase común, que usamos casi sin pensarlo es aquella que enuncia «una imagen vale más que mil palabras«. Está claro que quién pergeñó semejante máxima nunca tuvo el placer de leer los cuentos de Lilián Costamagna. Esto es así, porque cada uno de sus cuentos vale más que un álbum de fotos entero o que un largometraje con sus veinticuatro fotogramas por segundo. En relación a esto, también cabe aclarar, que en los relatos de esta prolífica autora tampoco abundan las frases comunes.

Sobre Peregrinando

Peregrinando (2014) publicado por Editorial Dunken, es la cuarta antología de la autora, que previamente escribió Mundosilvia (2012), Mayoría de edad y otros cuentos (2012) y Desde mi globo rojo (2013). Luego también ha escrito la antología Tango Ajedrez (2017) y la galardonada novela Dos segundos. Dos disparos (2018).

El libro que nos acontece en este artículo es una recopilación de relatos que recorren los coloridos paisajes de varios países, sobre todo de España, Perú, y también de su tierra natal Santa Fe y además de su hogar de residencia desde 1982, San Carlos de Bariloche. Cada cuento es una vorágine de situaciones, pintorescos personajes e increíbles peregrinaciones, como su nombre lo indica. De hecho el cuento que da inicio al libro Según el humor, así se ven las cosas, es una excelente introducción a la trama narrativa que atraviesa todos los textos, la historia de un peregrino que regresa al hogar e intenta evocar todo aquello de lo que ha sido testigo a su padre ciego.

Si, el hilo conductor del libro son los viajes, pero no de cualquier tipo. Son historias que trascienden el turismo, historias de búsquedas y descubrimientos profundos, de comunión cuasi religiosa (no faltan los rituales en más de una historia, así como los bailes y las fiestas) con los lugares que Lilián nos hace conocer a través de sus palabras. Los personajes que atraviesan las páginas de esta antología se encuentran a mitad de verdaderas aventuras de la que nos hacen partícipes.

Pero lo que hace destacar a Peregrinando de otros libros recopilatorios de anécdotas viajeras es -además de la calidad descriptiva y minuciosa que hace a sus lectores y lectoras sentirse sumergidos en esos hermosos paisajes, con sus costumbres y características tan peculiares-, la magia que atraviesa cada uno de sus cuentos. Algunos, como Leticia, son de una fantasía o podríamos llamarlo realismo mágico, que trasciende el tiempo; mientras que varios otros son intensas experiencias oníricas que arrastran a protagonistas y lectores por igual a un torbellino de sensaciones, una avalancha de experiencias que te desbordan, tal como Ayer soñé que soñaba un sueño febril, uno de mis favoritos en el libro.

Es una pena que Peregrinando ya no se encuentre en librerías, Lilián misma me comentó que se encuentra fuera de edición. Tuve la suerte de encontrarlo en un puesto de libros en la terminal de San Carlos de Bariloche, cuando volvía hacia el aeropuerto después de mis vacaciones, en los últimos días de marzo de este año. ¿Es una casualidad que me haya cruzado con este libro justo cuando volvía de un viaje por el sur de Argentina, partiendo de la ciudad dónde Lilián vive? Quién sabe. No creo demasiado en las casualidades, pero para tener en cuenta, si un día de estos sus ojos cruzan con la tapa de Peregrinando en una librería, en un kiosco de diarios o en un puesto de libros en una feria, no lo duden. Es un viaje para el que vale la pena tener preparadas las valijas.

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